Carta para pícaro
Ilustración Castilho / Archivo Blog do Pícaro

Por Jairo Máximo

Madrid, España – (Blog do Pícaro) – Ilustrísimo lector, en enero pasado encontré en una librería de São Paulo una publicación que al momento avivó mi curiosidad: Cartas brasileñas, una selección de 80 misivas históricas.

Mi interés por dicha obra se remonta a Cartas memorables (2013), del inglés Shaun Usher, una recopilación de 125 epístolas firmadas por gente célebre y anónima de todo el mundo y de todas las épocas.

Deseaba encontrar el paralelismo entre ambos trabajos transatlánticos en los cuales el protagonista es La Carta: un apreciado medio de comunicarse al borde de la extinción.

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En Cartas brasileiras (2017), organizada por Sérgio Rodrigues, las misivas publicadas van acompañadas de breves textos explicativos y material gráfico: facsímiles de las cartas,  fotografías e ilustraciones.

Hay epístolas de Clarice Lispector, Carlos Drummond de Andrade, Elis Regina, Maysa, Carlos Gomes, Olavo Bilac, Lima Barreto, Machado de Assis, Torquato Neto, Joaquim Silvério dos Reis, Charles Darwin, Jorge Amado, Glauber Rocha, Tarsila do Amaral, Lygia Clark, Nise da Silveira, Iberê Camargo, Santos Dumont, Paulo Freire, Roberto Marinho, Graciliano Ramos, Oscar Niemeyer, Oswaldo Cruz, Getúlio Vargas, Vinicius de Moraes, Dorival Caymmi, Chico Buarque de Holanda, Ronald Biggs, Caio Fernando Abreu, Don Pedro I, Cândido Rondon, Padre Antonio Vieira…

Dignas de reflexión. Las 80 epístolas brasileñas tienen el poder de aclarar puntuales momentos de la historia de Brasil. Al mismo tiempo, evidencia la conexión de celebridades extranjeras −de ayer y de hoy− con el país Tropical.

Antiguamente, tanto en las primeras palabras como en las últimas de cualquiera misiva, el profundo respecto del remitente al destinatario era la tónica. “Mi querido, querida mía, estimado señor, mi hijito, mi estimado padre, estimadísimo, mis más sinceros saludos”, eran algunos de los vocablos utilizados para iniciarlas. “Un abrazo afectuoso, respetuosamente, con la más alta estima, muy sinceramente, besos”, eran los más utilizados para concluirlas.

CartaPeroVazdeCaminha La misiva más antigua de Cartas brasileiras está fechada en 1 de mayo de 1500. Fue escrita por Pêro Vaz de Caminha (1450-1500), escribano en flota de Pedro Álvares Cabral (1467-1520). Va dirigida a Don Manuel I (1469-1521), rey de Portugal. Habla de las lindezas de la tierra nueva “encontrada”: Terra da Vera Cruz. Es la carta más famosa de Brasil, un referente del ¿descubrimiento o avistamiento? de la nueva colonia portuguesa. Por otro lado, la carta más reciente es del 7 de diciembre de 2015, está firmada por el vicepresidente Michel Temer, dirigida a la presidenta Dilma Rousseff. “Señora presidente, Verba volant, scripta manent. Es por eso que le escribo. (…) Sé que la señora no tiene confianza en mí y en el PMDB, hoy, y no la tendrá, mañana. Lo lamento, pero esta es mi convicción”.

En el texto de presentación de la obra, el brasileño Sérgio Rodrigues escribe: “Querido lector, espero que al recibo de esta se encuentre bien. El tiempo de las cartas ha pasado, barrido por un tsunami digital, sin embargo, la antigua correspondencia, manuscrita o dactilografiada, conserva su poder mágico de máquina del tiempo. Pocas cosas son tan capaces de transportarnos enteros, cabeza y corazón, a otros tiempos, otros mundos y mentalidades.  (…) Inspirado en el bello Cartas memorables, de Shaun Usher, publicado en Brasil, Cartas brasileiras es una selección ecléctica de misivas brasileñas increíbles que se destacan como cápsula del tiempo”.

Sérgio Rodrigues, es escritor, crítico literario y periodista. Autor de la novela O drible (2013), vencedora del premio Portugal Telecom (actual Oceanos) que ha sido traducido al español y francés. En 2016 publicó ¡Viva la lengua brasileña!, una guía desenfadada sobre gramática y dudas idiomáticas.

Cartas Ajenas

Princesa Leopoldina

Carta 04 – Fechada en septiembre de 1822, firmada por la culta princesa Leopoldina, va dirigida a Don Pedro I.

“Pedro, Brasil está como un volcán. (…) Hasta los portugueses son revolucionarios. (…) Las Cortes portuguesas ordenan vuestro regreso inmediato, te amenazan y te humillan. (…) Brasil será en vuestras manos un gran país. Brasil os quiere como su monarca. Con su apoyo o sin vuestro apoyo él hará su separación. El pomo está maduro, cógelo ya, sino se pudre. (…) Pedro, el momento es el más importante de vuestra vida. Ya dijiste aquí lo que vas a hacer en São Paulo. Haced, entonces. Tendrás el apoyo del Brasil entero y, en contra la voluntad del pueblo brasileño, los soldados portugueses que aquí están nada pueden hacer”.

María Leopoldina de Austria (1797-1826) escribió esta carta a su marido Don Pedro I de Brasil y IV de Portugal (1798-1834) que había viajado a São Paulo, donde declaró a las orillas del río Ipiranga, el día 7 de septiembre de 1822, la independencia de Brasil. Ella nunca dejó de ser leal a su marido infiel y al país de adopción: Brasil. Murió víctima de la depresión a los 29 años.

Carta 09 − Fechada en mayo de 1925, firmada por Albert Einstein, va dirigida al Comité del Premio Nobel.

En mayo de 1925 el físico alemán Albert Einstein (1879-1955) estuvo durante una semana en Río de Janeiro. Allí, entre otras cosas, le impresionó mucho los relatos que oyó sobre el trabajo humanitario que realizaba el mariscal Cándido Rondon (1865-1958). De regreso a Berlín envió esta carta de sugerencia al presidente del Comité del Nobel en Noruega.

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“Permítame llamar su atención sobre la actividad del mariscal Rondon, de Río de Janeiro, porque en mi visita a Brasil tuve la impresión de que este hombre sería un digno merecedor del premio Nobel de la Paz. Su trabajo consiste en la integración de las tribus indígenas al mundo civilizado sin la utilización de armas o cualquier forma de coacción. Mis informaciones fueron repasadas por profesores de la Universidad Técnica de Río de Janeiro, que se pronunciaron de forma muy calurosa sobre este hombre y su trabajo. Incluso me han enseñado alguna película sobre su actividad. No conocí personalmente al mariscal Rondon. Si está interesado, puedo facilitarle más detalles, no obstante, sería mejor si el señor –a través de emisarios noruegos- recopilase directamente la información”.

Carta 16 − Fechada en febrero de 1938,  firmada por Mário de Andrade, va dirigida a “Pimentel Redondo”, pseudónimo de Araldo Alexandre de Almeida Souza.

El poeta, novelista y ensayista Mário de Andrade (1893-1945), autor del clásico Macunaíma (1928) y del poema Minha alma tem pressa, era un prolífico escritor de cartas tanto para remitentes conocidos como desconocidos. Aquí contesta a un joven poeta que le pide su opinión sobre sus poemas.

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“Hay poetas enormes que empezaron con poemas pésimos, mucho peores que los tuyos. Hay poetas detestables o totalmente mediocres que empezaron con poemas mejores que los tuyos. (…)Teniendo el orgullo de jamás aconsejar, puedo decirle mi ejemplo. Hoy yo no publicaría más ni uno de mis primeros libros de versos ni muchos de los poemas que posteriormente he publicado”.

Carta 22 − Fechada en 1979, firmada por Paulo Leminski, va dirigida al poeta, traductor y editor brasileño Régis Bonvicino.

El polifacético artista Paulo Leminski (1944-1989) decía: “Vivo para hacer poesía”. Por supuesto que hizo mucha poesía de la buena. Y vivió a tope… La carta que envió a su amigo Régis es un verso suelto. Acertadamente un fragmento de su misiva original es la portada de Cartas brasileiras.

“Después que tú te has ido de aquí / solo hice UN POEMA / de 3 líneas / lo q para mí es una proeza”.

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Carta 39 − Fechada en junio de 1942, firmada por Clarice Lispector, va dirigida al presidente Getúlio Vargas, dictador del Estado Novo.

Cuando contaba con 21 años la gran Clarice Lispector (1920-1977) pidió al presidente Getúlio Vargas (1882-1954) ayuda para agilizar su solicitud de nacionalidad brasileña. Ella era ucraniana que llegó al Brasil cuando era una cría. Su petición no fue atendida. Hoy su obra literaria puede ser leída en decenas de idiomas. Es una de las mejores plumas del siglo XX. En 2011, su amigo, el poeta Lêdo Ivo (1924-2012), me dijo: “Quizá Clarice va a ser la gran contribución de la literatura brasileña del siglo XX a la literatura universal”.

ClariceCartasBrasileiras3“Señor presidente Getúlio Vargas, quien le escribe es una periodista, ex redactora de la Agencia Nacional (Departamento de Prensa y Propaganda), actualmente trabajando en diario A Noite, académica de la Facultad de Derecho y, casualmente, rusa también. (…) Que no conoce una sola palabra en ruso pero que piensa, habla, escribe y actúa en portugués, haciendo de eso su profesión. (…) Que desea casarse con un brasileño y tener hijos brasileños. Que, si fuera obligada a volver a Rusia, allí se sentiría extranjera, sin amigos, sin profesión, sin esperanzas. (…) Como periodista, estuve en celebraciones de las grandes fechas nacionales, participé de la inauguración de innumerables obras iniciadas por Vuestra Excelencia, y hasta estuve al lado de Vuestra excelencia más de una vez, siendo la última el 1 de mayo de 1941, día del Trabajo. Si traigo a Vuestra Excelencia el resumen de mis trabajos periodísticos nos es para pedirle, como recompensa, el derecho de ser brasileña. He prestado esos servicios espontanea y naturalmente, y no podría dejarlo de ejecutar. Si hablo sobre ellos es para demostrar que soy brasileña. (…) Señor presidente. Tomo la libertad de solicitar a Vuestra Excelencia la dispensa del plazo de un año, que debe seguir mi proceso de obtención de nacionalidad, que actualmente tramita el Ministerio de Justicia, con todos los requisitos satisfechos. Podré trabajar, formarme, hacer los indispensables proyectos para el futuro, con seguridad y estabilidad. La firma de Vuestra Excelencia hará de derecho una situación de hecho. Créame, señor presidente, ella alargará mi vida. Y un día sabré probar que no la utilicé inútilmente”.

Carta 46 − Fechada en noviembre de 1942, firmada por Stefan Zweig, va dirigida a la nación brasileña y al mundo.

Stefan Zweig (1881-1942) es considerado uno de los más importantes escritores del siglo XX. En 1934, tras la ascensión de Adolf Hitler (1889-1945), empezó un largo exilio sin retorno. En la noche de 22 de febrero de 1942, en la serrana Petrópolis, él y Charlotte Altmann (1908-1942), su joven segunda esposa y secretaria, se suicidaron con una sobredosis de un poderoso calmante. En Petrópolis se encuentra la Casa-museo Stefan Zweig, dedicado al escritor y a todos los exiliados europeos en Brasil.

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“Antes de dejar esta vida por voluntad propia, con la mente lúcida, me impongo la última obligación: dar un afectuoso agradecimiento a este maravilloso país: Brasil… Diariamente he aprendido a amar este país, más y más. En ningún otro lugar habría podido reconstruir mi vida, ahora que el mundo de mi lengua está perdido, y mi patria espiritual −Europa− se ha destruido a sí misma… Por eso me parece mejor concluir a tiempo y con ánimo sereno una vida para la que el trabajo espiritual siempre fue la alegría más pura y la libertad personal el mayor bien sobre la tierra. Saludo a mis amigos: ¡Ojalá puedan aún ver el amanecer! Yo, demasiado impaciente, me adelanto a ellos”.

Carta 64 − Fechada en noviembre de 1889, firmada por Don Pedro II, va dirigida al pueblo brasileño.

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Don Pedro II (1825-1891) fue emperador de Brasil. Reinó durante 48 años (desde su coronación cuando contaba con 10 años). Rechazó la llamada de los monárquicos brasileños para luchar contra la revuelta republicana que terminó imponiéndose en Brasil. Murió en París en penuria económica.

“A la vista de la representación escrita que me fue entregada hoy, a las tres horas de la tarde, decido, cediendo al imperio de las circunstancias, partir con toda mi familia, para Europa, dejando esta patria nuestra, tan estremecida, por la cual me esforcé con amor y dedicación durante casi medio siglo en el que desempeñé el cargo de Jefe de Estado. Me ausento, con todas las personas de mi familia, conservaré del Brasil el más nostálgico recuerdo, deseando fervientemente su grandeza y prosperidad”.

En definitiva. Cartas brasileñas cuenta con un proyecto gráfico y estilo de presentación de los textos contextualizados calcado al de Cartas memorables. Sin embargo, también es digna de ser leída y contemplada.

Les saluda respetuosamente su fiel escribiente. ●

PadreVieira
Carta que el Padre Antonio Vieira (1608-1697) envió a Juan IV de Portugal (1604-1656), criticando los modales de los colonizadores.
CartaparaMussolini
Carta del periodista, político y poeta brasileño Félix Pacheco (1879-1935) enviada a Benito Mussolini (1883-1945) revelando su admiración al dictador italiano.

Nota del autor: Artículo publicado en MagacínACPE

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